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COMÓ DOMAR AL HÉROE
BY DRACO MALFOY

Draco se encontraba esperando afuera del supermercado a que Harry terminara de hacer las compras. La situación en el mundo muggle se estaba poniendo bastante seria con el aumento de casos del virus que azotaba todo el mundo, no solamente Londres. Para la suerte de los magos y brujas, tal enfermedad no les afectaba para nada, aun así debían respetar los protocolos que los muggles si querían moverse por la zona.

Las restricciones llegaron al punto en que solo se permitía el ingreso de una persona por núcleo familiar, es lo que le había explicado el oficial en la puerta cuando intentaron ingresar los dos juntos al supermercado. Al final solo ingreso Harry, era quien mas cosas debía comprar, Draco solo iba por café y galletas de chocolate.

Las calles estaban casi desiertas, por lo que pudo notar que alguien se acercaba. Una mujer pelirroja se dirigía hacia él a paso firme, con cara de muy poco amigos. -Weasley.

 

-Saludo Draco, levantándose del banco donde estaba sentado. Esto ya lo había vivido antes, otro león cuidando de su cachorro, o leona en este caso.

-No entiendo como Harry terminó contigo, Malfoy. 

Vaya, la caso iba sin rodeos estas vez. La mujer las tenia bien puestas, porque se le planto de frente y, si las miradas matasen, Draco estaría enterrado tres kilómetros bajo tierra. 

¿Quería pelear? 

-Bastante fácil, lo use, lo ignore y lo humille. -Explico, tranquilamente, descolocando a la mujer frente a él. -Después el vino solo y se quedó.

Weasley se le quedo viendo muda, sin creer lo que estaba escuchando ¿Ella estaba curiosa sobre como Harry lo había elegido? Pues le diría su secreto, aunque de nada le serviría, Potter ya era todo suyo. 

-¿Qué? -Dijo bajo. -Harry jamás permitiría...

-Su ego de salvador mágico no le permite ser ignorado, aunque diga que no le gusta llamar la atención de los demás. -Draco podía ver como la mujer daba un paso hacia atrás, quizás pensó que si lo enfrentaba estando solo podía verlo vulnerable y lo alejaría de Harry, grave error. -Si te acercas se agobia, pero si lo empujas se acerca solito ¿no es curioso?.

-Debes estar bromeando...

-Tu hombre soñado es todo un masoquista ¿A que no lo sabías?

Ambos se quedaron en silencio, enfrentándose con sus miradas. No podía creer que esta bruja poca cosa había salido con su león, ¿ahora se creía con el autoridad de intimidarlo? Si claro, como no. 

-¡Draco!

Se volteo hacia la dirección donde Harry se encontraba, cargaba varias bolsas y le miraba como siempre había deseado que le mirara en Hogwarts. Nuevamente miro a la pelirroja, que estaba igual de perdida mirando a su hombre.

-Hola. -Dijo cortante, dirigiéndose a Harry y tomando un par de bolsas.

-¿Qué pasa?

-Nada.

Iba a demostrarse a esa don nadie a quien elegía cada mañana Harry Potter. 

-Algo te pasa ¿Hice algo malo? -Draco lo ignoro, yéndose del lugar rumba al departamento de Harry, sin antes dirigirle una mirada asesina a Weasley. Harry quedo parado en silencio, reaccionando unos minutos mas tarde. -¡Draco, espérame! Oh Ginny, lo siento, no te había visto.

-Hola Harry...

-Nos vemos este domingo en la cena familiar ¿bien? -Escucho decir a su novio. Claro que se volverían a ver, porque Draco iba a ir a esa dichosa reunión, Harry quería presentarle a su familia ese día. -¡Draco!

¿Ahora entendía por donde iban las prioridades del otro? Harry salió corriendo detrás de él, ignorándola completamente. Draco se sentía poderoso.

Volteo hacia atrás, Harry ya lo había alzado y se veía muy preocupado. Tomo su mano, apretándola fuerte entre sus dedos y lo pego a su cuerpo. Su león se sonrojo, aun sin entender de que iba todo aquello, luego se lo explicaría despacio y con tiempo. 

Tiempo era lo que les sobraba ahora. 

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Ginny miro la escena atónita ¿Ese era Harry Potter? ¿Es mismo Harry que le daba vergüenza cuando se besaban en publico? ¿Ese que se le dificultaba expresar lo que sentía, esperando que el otro hiciera todo? Por Merlín, debían estar jugándole una muy mala broma.

No le había creído a Neville cuando le comento que esos dos estaban en algo. Así que cuando vio la horrorosa cara de Malfoy, supo que era su momento de dejarle un par de cositas claras. La única espabilada resulto ser ella. 

-Quizás debí atarlo cuando estábamos juntos... -Murmuro en voz alta. En su momento, había hecho todo para demostrarle a Harry lo enamorada que estaba de él, al punto de asfixiarlo. De haber descubierto que él tenia ciertas tendencias... En fin, eso era parte del pasado. -Bueno, que se va a hacer.

Escucho el sonido de su celular, tomándolo de su cartera. 

-Hola Ben, si, estoy cerca voy para allá. -Ben era un tipo majo, un squib que conoció a través de su hermana. Era simpático y tenia muchas cualidades que hicieron voltear a Ginny en su dirección. Ahora estaban en algo y precisamente iba a su casa a cenar, antes de perder el tiempo con Malfoy. -Yo también te quiero, adiós. 

Miro de nuevo atrás, en dirección hacia Harry. Sonrió, a pesar de las palabras horribles de Malfoy, podía saber cuando su amigo estaba feliz y Harry se veía extremadamente feliz desde que estaba en algo con la mugre apestosa que le sujetaba fuerte la mano. 

Esa fue la ultima vez que Ginny miro hacia atrás, enfocada en llegar rápido a la casa de Ben quien la esperaba con la cena servida y un ramo de rosas gigante.

Al parecer no seria la única por presentarle pareja a la familia. 

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