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TEN CUIDADO, LAS SERPIENTES SON VENENOSAS

-¿Cómo terminamos así? 

Harry había descubierto que Draco vivía a unos diez minutos de su departamento, lo que era muy cerca. El lugar donde de quedaba era un loft moderno de estilo industrial, que no le quedaba en nada a la imagen de heredero estirado que se había creado del hombre. 

En algún momento entre el café que le dio y el beso sobre los labios que vino después, ambos terminaron en la cama del rubio. Una cosa llevo a la otra y Harry estaba desnudo, cansado y muy satisfecho luego del mejor sexo de su vida. 

Malfoy estaba a su lado, vistiéndose lentamente, casi como si buscara que Harry lo viera. 

-Te manosee, me manoseaste y la ropa nos molestaba, así que, aquí estamos. -Explico el otro, deslizando su camisa por sus brazos. Harry siguió el movimiento de la tela, que cubría cara pedacito de piel blanca. Trago fuerte cuando noto que su amiguito se volvía a emocionar. 

-Le dije a Ron que esto no sucedería... -Pensó, dándose cuenta que estaba hablando en voz alta. 

-¿Weasley? -Harry asintió, ganándose una mirada extraña por parte del rubio. No le gusto nada, estaban hablando de su mejor amigo después de todo. -Bueno, tienes algo con relacionarte en situaciones peligrosas, está en la cama de un ex-mortifago Sr. Jefe de Aurores.

-Basta, no me vengas con eso tu también. -Miro al otro algo decepcionado de que ya estuviera vestido y preparado para seguir con su día. Harry no era muy propenso a las muestras de cariño y estaba seguro que viniendo de parte de Malfoy seria hasta aterrador, pero no le sabia bien que el otro actuara como si nada hubiese pasado. 

Porque algo había pasado entre ellos, y no hablaba solo del sexo, ¿no es verdad? 

-Bien, te traeré tu ropa. -Malfoy tomo su varita, y luego de un Accio, ya tenia sus prendas en sus manos, arrojándoselas arriba de la cama, muy cerca de Harry. 

Se sentó sobre la cama, el rubio actuaba todo elegante pero eso no quitaba que a Harry le pareciera muy grosero. 

-Espera ¿que...? 

Ni siquiera termino de hablar cuando el otro se volteo, ya vestido, y le miro con cara aburrida, como si él fuera alguna cosa molesta y sin valor sobre la cama.

-¿Pensabas hacer de novio el resto de la noche? -Esculpió el rubio. -Ya follamos, eso todo.

Malfoy bajo por las escaleras que lo llevaban directamente al salón. Dejándolo solo en la habitación, sin importarle si Harry tenia algo que decir. 

Sentía como la ira calentaba su sangre. Jamás en su vida le habían humillado de aquella forma, ni mucho menos alguien le había hecho sentir tan mal. Apretó los labios cuando sus ojos comenzaron a picarle, reflejándose el rostro con su puño.

No iba a llorar ahí, mucho menos delante del hijo de puta de Malfoy. Se vistió rápidamente, ignorando el dolor en su espalda y bajo las escaleras a paso firme. Tomando la bolsa de compras que había sido abandonada en el suelo del living. 

Antes de irse, se acerco a Malfoy, con los puños apretados. Este le miraba despreocupado, como si no entendiera de que iba su actitud.

-Sabes, todos sabemos que eres un imbécil, no tienes que reforzar esa imagen, no es necesario. -Le esculpió, empujándolo, obligando al otro a retroceder varios pasos hacia tras. Estaba tentadísimo a partirle la cara de un puñetazo, pero Harry se había metido el solito en aquello.

Se dirigió a la salida, escuchando a otro murmurar: -Que delicado... 

Los ojos se le volvieron a llenar de agua, cerrando la puerta de un portazo. Quizás la había roto, pero no le importaba, Malfoy podría morirse ahí mismo que no le movería un solo pelo. 

Llego a su casa, herido y con una sensación horrible en el pecho. 

No estaba seguro si todo ese tiempo había idealizado al tipo, pero si se lo ponía a pensar bien, ellos realmente nunca habían hablado mucho, solo un par de encuentros y el coqueteo usual de Malfoy. Harry había caído como un imbécil, sintiéndose un poquito especial. 

Se metió en su cama, dispuesto a olvidarse de todo aquello. 

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